DE LOS FALLOS SE APRENDE
Había una vez, una jovencita que se iba de colonias con la escuela, la jovenzuela toda ilusionada, un sábado fue a su habitación a prepararse la maleta.
Cuando ya se la estaba preparando, su madre la llama, pero como que la niña no le hacía caso, porque estaba preparando la maleta va y sube al cuarto de su hija y le interroga:
-¿Qué haces hija, como que no me has anunciado que viniera para preparar la maleta?-dice la madre preocupada.
La chica pensativa, y después de un pensamiento en blanco, dice:
-Mmmm...Porque…
-Va hija, dímelo que yo lo voy a entender…-dijo amistosamente la madre.
-Pues, porque tú siempre me dices lo que me tengo que llevar, que si hace frio que si hace calor…siempre igual, estoy harta, ¡Que no soy pequeña!
Y la madre que estaba un poco desolada dice:
-Yo solo te digo lo que es mejor para ti…
-Ya lo sé mamá- dice la hija, mientras su madre ofendida se desplazó hacia la cocina.
Después de un tiempo, la señorita toda arrepentida por lo que le había dicho a su madre, baja a la cocina para pedirle:
-Mama, que lo siento mucho por lo que antes te he dicho estoy muy arrepentida. ¿Me perdonas?-
Dice la niña a punto de llorar.
DE LOS FALLOS SE APRENDE
-Claro que te perdono cariño es normal que no quieras que te prepare la ropa-dice la madre.
La niña llorando le da un fuerte abrazo y le dice:
-Gracias mami te quiero mucho muchísimo.-y se dan un beso y un abrazo muy fuerte y al segundo estaban la dos arriba en la habitación de la niña.
La joven aprendió que siempre hay que valorar el esfuerzo de los demás, sobre todo de su madre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario