El viernes pasado, mataron al Mao en su casa mientras jugaba al ordenador.
El, cuando llego a casa, merendó un paquete de galletas María i un zumo de piña i uva con extractos de coliflor.
Después se fue al sofá y acabo de merendar. Encendió el ordenador i empezó a jugar.
El asesino lo miraba atentamente desde la ventana. Cuando se despisto, entro el asesin
o y dio un golpe seco en el ordenador.

Mao, súper desanimado por la pérdida de su única distracción, se desmayo y en tonces se murió.
El asesino cogió el ordenador i se fue de la casa sin
dejar rastro.
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