UN PERRO PARA JESÚS
Yo quisiera que alguien le hubiera dado a Jesús un perro,
tan fiel y cariñoso como el mío,
que hubiera dormido junto a él en el pesebre,
que lo hubiera mirado con amor,
y lo hubiera adorado por ser divino.
Al crecer nuestro señor, lo hubiera seguido,
a traves de los días y los años,
mientras predicaba a las muchedumbres,
resucitaba alos muertos,
o se arrodillaba en el huerto de los olivos para rezar.
Es muy triste saber que Jesús se enfrentó solo a la muerte
sin el amor de un perro que le acompañara,
para confortar su corazon.
Y cuando el resucitó la mañana de Pascua,
¡que feliz habría sido al ver a su perro!
Pero el ya tiene un perro,
hace poco que le he enviado el mio,
mi fiel compañero, ahora sonrio a traves de mis lagrimas,
sabiendo que acompaña a Jesus en la Eternidad.
2 comentarios:
Maria.....En esos últimos versos me has dejado caer las lágrimas... me encanta
Es un poema muy bonito, y el contenido es sobresaliente, pero ¡ay!, lo encontré también por esos mundos de internet.
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